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miércoles, 8 de enero de 2014

Algunos Mandamientos Nuevos


1.- NO irás por los caminos despertando a las Bestias.

2.- NO alimentarás pasiones ajenas... (si no tienes pensado llegar hasta el final).

3.- NO despertarás de ningún sueño creyéndote el mismo de ayer.

4.- NO te sentirás seguro en el silencio.

5.- NO maldecirás las sombras de la noche.

6.- NO ocultarás tu instinto asesino detrás de una máscara de dulzura.

7.- NO justificarás tu inacción en la desidia de los tibios.

8.- NO te adormecerás en el tedio de los caminos sin pendiente.

9.- NO reprimirás tu llanto de sangre, cuando por fin oigas lo indecible.

10.- NO buscarás regocijo ni piedad, pateando las cabezas de los náufragos.

domingo, 7 de julio de 2013

Los elementos de la noche


Mis paginitas, ángel de mi guarda, fe
de las niñeras antiquísimas,
no pueden, no hacen peso en la balanza
contra el horror tan denso de este mundo

(…) la noche nuestra interminable doliendo.”

*Los elementos de la noche



Ni el agua en su destierro
sucederá a la fuente
ni los huesos del águila
volverán por sus alas.”

*Los elementos de la noche




Sin motivo ni causa uno supone
que llegó pronto o tarde
y se duele
('no habernos conocido...')”

*Otoi que j′eusse aimée...





Sólo el silencio que da miedo. Tan raro,
tan raro, tan escaso se ha vuelto en este mundo
que ya nadie se acuerda como suena...”

*El Silencio




Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.”

*La diosa blanca




José Emilio Pacheco

viernes, 25 de enero de 2013

El Fin

No quedaban libros… ni esquelas, ni pancartas. La humanidad había enmudecido y, embrutecidos ahora, se gritaban en silencio las pasiones que ayer (los) enterraron para siempre..




jueves, 10 de enero de 2013

El silencio de los cuerpos agotados.


"(...) Escucho el silencio, busco en las sombras y abro la noche... llega la escritura animal, la escritura mecánica, la orgía intempestiva de palabras sin sentido y sin ritmo, palabras saliendo de esta boca ansiosa y reseca, una boca huérfana de silencios mal heridos, y de aullidos encerrados en el claustro de una mirada demasiado beso, o de una noche demasiado fuego, el fuego de un ardor que arde bien adentro, profundo y llanto, y que arrastra el pulso constante de lo encerrado, de lo inútilmente reprimido, porque en esta vida, y en esta herida, no hay volcán que se calle para siempre, ni caricias que no muerdan lo que rozan, ni cuerpos que contengan el deseo, cuando surge la piel que derriba los silencios, y los labios - los tuyos - susurran lo indecible, y lo indecible es penetrar en tu silencio, y en tu cuerpo, hasta sentir que tiemblas de deseo, y te quiebras, y sabes que ya es muy tarde, y es inútil todo intento de escapar, porque es un instinto del que siempre fuimos presa, y es una marca, como esa herida, que es un anhelo tan fugaz y tan ardiente, una explosión que revienta nuestros cuerpos, y ese ardor que ahora es tan dulce, que ya nada lo contiene, y estalla entonces en mil caricias, y son manos, y son labios, los que se meten bien adentro, donde lo húmedo es el único alimento, y la mordida, y el temblor que sacude nuestros cuerpos, cuerpos que miran hacia otro lado, y se desentienden tibiamente de la jugada, y nos dejan luego así, esclavos de los espasmos, y de las risas, y de los silencios que en silencio sólo observan, el silencio de los cuerpos agotados. "

A.G.Leão, "EL Sueño de Lagarde"

lunes, 5 de noviembre de 2012

Sentado a la mesa de un bar...


Sentado a la mesa de un bar…

Desde aquí observo
Al hombre tatuado
Él también
Eligió del mundo
Ese rincón maldito
Agazapado
Entre tribales
Y dragones
Llora hoy su tiempo final
Los secretos
De sus tinieblas
Le supuran en la piel

Si hubiera podido habitar
aquel desierto de silencios...

Los astros
Ya no transan su conjuro
Y la imagen
(ahora diáfana y sutil)
Aniquila el dictamen

Otro silencio llega
Ensordecedor

Ya no hay tregua válida
Mas allá de la muralla.

martes, 30 de octubre de 2012

Crepúsculo y derrumbe


Tímida la tarde
se cubre los ojos /

Se derrumba un crepúsculo
en los confines del mar,
y estalla en silencio una pena /
allende el horizonte.


Un astro vigía se adelanta y
madruga en la noche pérfida /
se descuelga un presagio joven
de la atalaya noctámbula.

Turbios y fríos sueños
acechan los caminos yermos/
como nubarrones siniestros
que esconden la rima última,
el llanto ardiente/
que destroza la rueda.

En la insoportable desolación del alma
se re-integra todo /
se consume el fuego amargo
del antiguo engaño
y surge Uno..

el guerrero imperturbable
de las causas imposibles.

martes, 25 de septiembre de 2012

Pérfida y terrible


"Nosotros... que mordimos la condena dulce y nos desangramos, en el silencio de esta noche pérfida y terrible, tan llena de sospechas, y de traiciones, de pesadumbres y de luna llena; noche de versos de mal augurio, como presagios que se nos incrustan en los ojos, pobre ojos rojos, rotos, de donde brota el llanto más oscuro, ese llanto puro, tan desgarrador y espantoso, hastiado de la muerte fácil y tan lleno de silencios yermos, como la ablación infernal de esta distancia maldita, sombría y desleal como esta noche final, tan puñal en la garganta y menoscabada de sutiles esperanzas, tan ahogada en el silencio, acabada, y con un tierno dolor a condena amarga.
Porque fue dulce mientras duró, y ahora es acerba en la distancia, como el resabio de aquel amor perdido, o las secuelas de la primer mordida, sin salida, cuando hay besos que desgarran, que no se detienen ante nada, y uno se desangra por la boca, esta boca que está loca, y son los dientes que muerden carne y los labios, que enajenados lloran sangre, y el mordisco es tan sutil, tan exquisito, y la condena es tan fatal y tan sabrosa, que las huellas no desaparecen, ni la sangre, ni los dientes, ni el dolor que compartimos para siempre, cuando fuimos carne, y mordimos la condena.
Y el tiempo es el que pasa lento, y la condena la que se hace larga, y esperarte, en el vacío inconmensurable de esta nostalgia, es como buscarte a ciegas en el eco insuperable de una herida, enceguecido por la sangre que brota del vacío, y en el abismo, sentenciado a deambular en la oquedad que me impone tu silencio, y en lo absurdo y nauseabundo de esta puta espera, cuando sé muy bien que nunca llegas, porque este juego sucio continúa ad infinitum, y el maldito círculo nunca se completa, y la noche siempre es larga, y la condena no se acaba, mientras habito en el castigo, porque ahora sé, que lo pérfido fue morderte, y lo terrible fue probarte."

A.G.Leão, "EL Sueño de Lagarde"

martes, 21 de agosto de 2012

Un silencio mágico y letal


"Una habitación y un silencio; cuatro paredes indiferentes sosteniendo en vano el eco de algo muerto; un libro solitario sobre la mesa y, entre sus hojas amarrilentas, la nostalgia de una lectura interrumpida para siempre; una pluma sin dueño y una intención desterrada, la tinta aún tibia latiendo en sus entrañas; el resabio de tantas palabras que quedaron sin decir; y entre las páginas del libro, sobre un trozo de papel prolijamente doblado en seis, descansa la ardiente furia de un último adiós atragantado entre líneas; oculto en la eternidad; y a merced de la noche, otro relato que declina su voz, otro misterio que acecha, mágico y letal, adormecido en las sombras."

viernes, 17 de agosto de 2012

Un acogedor y dilatado silencio

"(...) Me besó como para hacerme llagas. Me besó infinitamente.
Tomaba, con aquellos besos, mis fuerzas.
Era de una sensualidad dominadora y, sin embargo capaz de cavar
y dejarme vacío hasta hacer que ya no la deseara.
Sólo mis labios tomaba y a través del beso, como en una absorción,
parecía llevarme allá, adonde no sé, ni nada hay, nada es. Todo se negaba.
Mis fuerzas se agotaban antes de donde es posible la voluntad.
Terminaban... Terminaban... Sin sobresaltos, ya sin sobresaltos,
quedamente, terminaban.
Y todo era... un acogedor y dilatado silencio."

A. Di Bendetto, "Zama"

domingo, 4 de marzo de 2012

Te nocturno entre tus ausencias


"Te nocturno entre tus ausencias... y te encuentro tan presente, como si aún no te hubieras ido, y la brisa de esta tarde fuera el aire de tu mirada, y tus ojos, y tus palabras, que dibujan cada estrella, y el contorno de esta distancia, y tu silencio, cuando te nocturno entre tus ausencias...
una ausencia de tu cuerpo, y de tu sombra que es tan recuerdo, tan silencio entre mis sábanas, que me ahoga por las noches, cuando la ausencia se me pega, como un sueño que me hostiga en la mañana, y durante el día, y vuelve inútil cada grito, y no hay huida en las noches largas, cuando intento aferrarme a algo que se desvanece en el silencio, y me pierdo en lo indecible, mientras te nocturno entre tus ausencias...
y hay ausencias tan canallas, que trascienden lo que sangran, y sangrar ya es demasiado, cuando la herida es la de uno mismo, y se coagulan los recuerdos, y se secan las venas muertas, y cada llanto es una herida abierta, que se llora hacia adentro, y adentro es tan oscuro, y cada noche es tan silencio, y te busco entre los sueños, y te nombro entre los dientes, y te maldigo - no te ofendas – si te nocturno entre tus ausencias...
y maldigo este nocturno largo, tan cargado de esta ausencia tuya, y de insomnios tristes, con ojos que muerden en la noche, tan profunda, tan dormida, sangre cansada que revienta las heridas, y te sangro entre las sombras nuevas, en el silencio, y en los rincones, donde aguardan agazapados los aullidos que te nombran, cuando el sueño nunca llega, y la noche es tan pesadilla, si te nocturno entre tus ausencias. "

A.G.Leão, "EL Sueño de Lagarde"

lunes, 2 de enero de 2012

"(...) el embrujo sonoro del silencio absoluto... " (fragmento)


"(..) Cuando despertó en la mañana, perseveraba dentro de él la sensación de contemplar el mar soñado y la certeza de un silencio que lo abarcaba todo. No recordaba haber sentido un silencio semejante nunca, ni en sueños ni despierto. No recordaba que muchos sueños tuvieran algún tipo de banda sonora o algo similar. Si alguien le hubiera preguntado si en sus sueños él recordaba haber escuchado alguna vez algo más que las voces de los protagonistas, él hubiese contestado que no... nunca... nada. Pero en esos casos se trataba de no haber oído nada, y esto era radicalmente lo opuesto. Esta vez había oído la nada, y ahora guardaba en él todo el embrujo sonoro del silencio absoluto, una pausa categórica y total.

Una ausencia, ese vacío insuperable... como el tokonoma de Lezama Lima, o la Nada absoluta y divina."

A.G.Leão, "EL Sueño de Lagarde"

domingo, 18 de diciembre de 2011

La Nada absoluta y divina...


El ejercicio tal vez sea esto...

deambular a través del silencio,
arrimarse a lo intangible y
penetrar sin piedad
el instante sagrado.

Detenerse entonces y
permanecer hundido en la ofrenda,
sensible hasta los huesos
a lo que brote de los sentidos.

La nada absoluta    y divina...
y un estallido en los ojos
y un llanto secreto
y un fuego que arde en las entrañas

En un instante que no admite piedad,
caen destrozadas las verdades siniestras,
y surge sublime la visión privilegiada,
el vacío insuperable de los caminos que se abren.

Se manifiesta virgen la belleza
y ofrece un regazo oculto al final de la cueva,
recostado en él vemos pasar la Idea,
como un reflejo preciso de lo que ansiamos atrapar.

Cae la mano y la sentencia,
sometidas las palabras después del juego
el instinto teje un designio fatal
exuberante por fin
en los contornos de un verso

que no hace falta escribir.

viernes, 16 de diciembre de 2011

"(...) Hacia el mediodía la lluvia cesó..." (fragmento)

"(...) Hacia el mediodía la lluvia cesó, pero él tardo en darse cuenta, y volver, consciente de su ausencia, pero sin poder determinar el territorio exacto de su peregrinaje fantasma. Su voz acudió un instante antes, lo suficiente para proclamar hacia adentro, avalada por un eco solitario y triste, el vacío interior que lo abarcaba todo, sospechoso y temible. Sobre el sofá, su cuerpo aún no acababa de materializarse por completo. El discurso que pretendía explicar el desdoblamiento de sí mismo reverberaba entre las paredes de la sala, con tímido y dubitativo desconcierto al no hallar la esperada resistencia de una materia corpórea y tibia de vida, sobre el diván. Al fin ese vacío interior fue colmado por completo, y su cuerpo re surgió entre los almohadones de pana. Retornó la conciencia, en medio del silencio, huérfana de respuestas.."

sábado, 2 de julio de 2011

“Entre líneas y … (puntos suspensivos)”

“Dijo: hola, y adiós...
y el portazo sonó como
un signo de interrogación”
J.Sabina

Cuál es, y hasta dónde llega la dimensión de lo que no se dice? Es posible jugar intencionalmente con lo que se insinúa? Es una acción lícita, o un recurso poético tal vez? O mas bien, la última treta de un espíritu cobarde que no se atreve a decir todo lo que piensa o siente?
En dicha omisión deliberada hay siempre una búsqueda de complicidad en el destinatario, un tipo de invitación en el acabado del verso, una manera de pulir o sacarle brillo a un poema definitivo, moldeado a cuatro manos.

“Dos miradas que se cruzan en el camino,
un segundo de silencio,
y una frase fantasma que queda,
suspendida en el aire.

Sin abrir la boca,
sin emitir sonidos que comprometan lo mas frágil,
se acercan dos pares de labios tímidos,
y surge el beso acordado.

El tiempo se demora,
solicita un préstamo lírico
de tres puntos suspensivos...

Flota en el aire,
un aura protectora,
y fatal

contiene el trazo de
todas las palabras calladas,
y de cada silencio abordado,

se mueven en las grietas
los hilos de una historia tenue
escrita
entre -
- lineas”.