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jueves, 7 de diciembre de 2017

No estés loca por mí



Me gusta que no estás loco por mí.
Me gusta que no estoy loca por ti.
Y que el pesado globo terráqueo
no se derrumbe bajo nuestros pies.

Me gusta que podamos ser divertidos
-licenciosos- sin jugar con las palabras,
sin sonrojarnos con esta ola sofocante
al rozar ligeramente nuestras mangas.

Me gusta además que estando frente a mí,
abraces tranquilamente a otra,
sin importarte que yo arda en el fuego
del infierno, por no besarme contigo.

Y que no pronuncies mi dulce nombre
en vano, cariño, ni de día ni de noche…

Y que nunca en el silencio de una iglesia
sonará para nosotros la marcha nupcial.

Te doy las gracias con el corazón en la mano:
Por amarme tanto -sin saberlo tú siquiera-.
Por la quietud de mis noches en calma.
Por lo escaso de nuestros encuentros.
Por los paseos que no -bajo la luna-.
Por el sol que nunca -sobre nuestras cabezas-.

Por no estar loco -¡ay!- por mí.
Por no estar loca -¡ay!- por ti.

MARINA TSVETAEVA

lunes, 21 de enero de 2013

Cuando todo se pulveriza...

"... cuando todo se pulveriza ...
¿qué mejor que escribir un poema,
hacer una canción, o bailar en un escenario iluminado...?"


"Bandoleiros", João Gilberto Noll

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Cicatrices


¿Quién soltó la palabra maldita?, infectando el aire de esta tormenta asesina, y mutilando así, el largo sueño de los débiles. ¿Cuál es el atajo siniestro que descubrieron los malditos para llegar, de una sola mordida, a rasgar el corazón? ¿Cómo puede un puñado de palabras, arrojadas al azar tanto tiempo atrás, habitar en el silencio, agazapadas en la grieta hasta el día de hoy, y retornar en verso, convertidas ya en este temido sangrado sublime? ¿Cómo se salvará esta herida, si nunca ensayé la lucha? Desandar los pasos lleva hacia adelante, y retomar el camino es una provocación temeraria de alterar un giro, y desafiar lo escrito. 
El verso calla, y el poema queda en blanco... pero sus huellas se vuelven cicatrices, cada vez más profundas.  

martes, 24 de julio de 2012

Sueño y Vigilia


El poema no es otra cosa que un sueño
que se realiza en la vigilia.
El despertar es casi siempre
una desilusión”

T. Transtörmer



¿Es posible caer "enfermo de desilusión"? ¿Sufrir alguna patología asociada a un desencanto por lo cotidiano? Releo ambas preguntas y me acuerdo de Weber y de sus postulados filosóficos al respecto, de su famoso Disillusioned Realism. Pienso en aquellos que sólo logran ser felices en sus propios sueños; en la cama, mientras duermen, o durante el día, en esos momentos en que desearían habitar en la piel de otros; situaciones ambas por donde intentan evadirse del mundo que habitan, sin darse cuenta que es posible cambiar la realidad que los rodea y les transmite infelicidad, que no hace falta escapar de aquí, retirarse a soñar, o cambiar de mundo, sino alterar la percepción que de éste tenemos durante la vigilia, mientras estamos bien “despiertos”, y de esta manera, cambiar el mundo en que vivimos.

─¿Cómo?─preguntarán muchos.
─¡Muy fácil!─ responderán otros, si los primeros saben a quién preguntar.

Sólo es necesario, eso sí, cierto entrenamiento en el arte y el dominio de los sentidos; portal por donde ingresa en nuestro espíritu todo aquello que la realidad nos ofrece a diario, hasta lo más insignificante o rutinario, y que encierra el verdadero potencial del “sueño”, la materia de la cual están echos, ellos y nosotros; (Shakespeare: We are such stuff as dreams are made).

Como sentenció W. Blake, If the doors of perception were cleansed every thing would appear to man as it is, infinite” (Si las puertas de la percepción fueran abiertas, cada cosa se le aparecería al hombre tal cual es, infinita). Entonces, ¿por qué limitar y desperdiciar esa capacidad de percepción que poseemos, esa posibilidad de contemplar la realidad de manera “limpia”, tal cual es?¿por qué practicarla sólo durante unos fugaces instantes de nuestro día, o entregarnos a ella sólo en las noches, al sumergirnos bajo las sábanas?

Debemos ser consientes de esta capacidad de “soñar” despiertos, de transformar la vigilia en el mundo de nuestros sueños; saber que es posible llevarla a cabo en cada instante de nuestra humana y acotada existencia, aniquilando así aquella desdicha que provoca el desencanto de la realidad, esa desilusión que surge sólo cuando lo que percibimos ─a través de nuestra mirada “ciega” o mal entrenada o de nuestros sentidos adormecidos─ no se corresponde con lo que soñamos y deseamos vivir.

Sólo de la ilusión puede surgir la desilusión, dice un viejo proverbio indio. R. Kiplyng matiza en su novela “Kim”: Todo deseo es ilusión y una ligadura más que nos ata a la rueda.

Concluyendo; no puede ser saludable para ningún espíritu humano vivir sumergido en una amargura existencial, provocada por la eterna desilusión que suscita la falta de concordancia entre los deseado, por un lado, y lo vivido día a día, por el otro. Este desencanto puede ser darse, principalmente, por dos motivos: por desear lo ilusorio, víctimas de la manipulación de los deseos por parte los grandes “marketineros” actuales (maestros en el arte de “inventar” deseos o necesidades y, por lo tanto, conductas, obsesiones, y, en definitiva, enfermedades), o por el desconocimiento de las posibilidades de resolver esa sensación de vacío por medio del entrenamiento de nuestras capacidades, de nuestros sentidos, para abrir las puertas de nuestra percepción, dejando entrar la realidad tal cual es, íntegra y total, Universal, e infinita.

Soñar en la vigilia, sin la necesidad de escribir el poema; con sólo sentirlo basta para disolver la angustia y el vacío. Extender lo soñado hasta más allá de la vigilia, hasta rozar el límite mismo del otro sueño, al borde de la cama. Ir transformando lentamente lo cotidiano, la vida, en una fantasía maravillosa y larga, hasta que llegue, sin darnos cuenta siquiera, de día (o  en la noche), el instante final del sueño eterno.

miércoles, 4 de julio de 2012

Muerte no seas soberbia...


Muerte no seas soberbia porque tú no eres así,
aunque algunos te han llamado temible y poderosa,
puesto que, aquellos a quienes tú piensas has derrocado,
no mueren, pobre muerte, ni siquiera puedes tú matarme.
Del descanso y del sueño, que sólo tus imágenes son,
gran placer, entonces de ti, mucho más debe fluir,
y tarde o temprano nuestros mejores hombres van contigo,
los restos de sus huesos, y la salvación de sus almas.
Tú eres esclava del Destino, Azar, reyes y hombres desesperados,
y con veneno, crueldad y enfermedad moras,
y fetiches o encantos también pueden hacernos dormir,
y mejor aún tu caricia; ¿por qué presumes, entonces?
Pasado un corto sueño, despertamos a la eternidad,
y la muerte ya nunca será; muerte, tú morirás.

John Donne , "Poemas Divinos"
(Londres, c.1572-1631)

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Qué es poesía? / poēsis / ποίησις


“(...) para indicar que,
debido a su carácter ridículo,
excesivo o inapropiado resulta fuera de
lo que se considera común.”

Poema”, acepción, según la RAE


Y ¿qué es la poesía, sino una manera “no común” de ver, sentir, oler o escuchar lo que nos rodea? Una forma de rebeldía contra las normas establecidas, contra lo “que debe ser”, y a favor de lo “que realmente es”, un medio de elevarse sobre lo común, y de ascender,  en persecución del huidizo Eros.
Dejando de lado convenciones y prejuicios, se desnuda el alma, brincando en libertad absoluta, intentando el vuelo inaugural, sintiéndose parte integral - e íntegra - del Universo. Sólo de esta manera se puede lograr aniquilar el cristal que nos mantiene aislados de los demás, y que convierte nuestra realidad en un océano de aguas inhóspitas, y nuestro “pequeño ser” en un sentenciado náufrago yendo a la deriva, sin posibilidades de sobrevivir, y justamente por eso, más vivo que nunca.
Pero detengamos un instante (prometo que vale la pena) en la palabra “poema”, que deriva del griego “poiesis”, y que acarrea en su significado la idea, sobretodo, de “creación”.
Platón nos hace llegar, a través de sus textos, sobretodo del Fedón y de La República, la culminación de su propia dialéctica, que no es otra que la conjunción de tres ideas:
belleza / justicia / bien; para que algo sea bello, debe ser justo, y si es justo, entonces es bueno.
Culminación que sólo podría darse gracias a un sutil equilibrio entre un Eros contemplativo (el “amor platónico”, el “teorizar sobre lo bello”) con un Eros dinámico (la “creación” o la “producción” de lo bello).

Existe una producción del alma fuera de sí misma. El sujeto que persigue a Eros se trasciende a sí mismo, engendrando y pariendo hijos del espíritu. Se trasciende en una póiesis (producción, poesía). El objeto de Eros no es, por tanto, la posesión de la belleza a través de la contemplación sino de la generación y el nacimiento de la belleza. (Esther Diaz, “LA POSMODERNIDAD Y EL DESARRAIGO DE EROS”, fragmento).

Sintetizando; sólo en la contemplación atenta de la realidad podemos distinguir la verdadera belleza que se oculta detrás de tantas convenciones y de tantos prejuicios. Pero esto no alcanza para culminar la búsqueda y arribar finalmente a los brazos de Eros. Para que lleguemos a sentir el amor en toda su plenitud, amor por los demás, por la naturaleza, por el cosmos y por el tiempo como entidad viva y cambiante, hace falta un compromiso con la creación, una trascendencia que sólo se da por medio de la “póiesis”, de la producción, de la poesía.
Mientras no desarrollemos la capacidad para aprehender la belleza que nos rodea, y no interpretemos la “vida” latente en cada ser, en cada cosa, y en cada reacción del universo, no seremos capaces de hacernos con la materia necesaria para producir por nosotros mismo “belleza”, segunda condición necesaria para arribar al Edén, que es aquí y ahora, lejos y salvados del fango y de las sombras donde viven perdidos aquellos condenados a girar sin pausa, muertos de desilusión, crucificados en la rueda eterna de una búsqueda sin sentido.



jueves, 6 de octubre de 2011

Caerá la tarde...


“… y brotarán de los ojos, los caminos transitados, y el recuerdo de un roce sutil al acodarse en una barra / devolverá el cristal un puñado de saudade, se estremecerá el alma (la voz quebrada), descenderá el eco de un llanto evocador, impregnando el aire triste de faustos aromas / y una mirada sin memoria se reconocerá en la deuda / habita en el poema, la sonrisa extraviada.”  

domingo, 28 de agosto de 2011

Leer, y Viajar

"Y qué fue lo que aprendieron los alumnos de Amalfitano?
Aprendieron a recitar en voz alta. Memorizaron los dos o tres poemas que más amaban
para recordarlos y recitarlos en los momentos oportunos:
funerales, bodas, soledades. Comprendieron que un libro era un laberinto y un desierto.
Que lo más importante del mundo era leer y viajar,
tal vez la misma cosa, sin detenerse nunca.
Que todo sistema de escritura es una traición.
Que la poesía verdadera vive entre el abismo y la desdicha...
Que la principal enseñanza de la literatura era la valentía, una valentía rara...
Que no era mas cómodo leer que escribir.
Que leyendo se aprendía a dudar y a recordar.
Que la memoria era el amor."


"Los sinsabores del verdadero policía", R. Bolaño

jueves, 7 de julio de 2011

Constelaciones

Suelto palabras que se escogen entre ellas, revolotean en el aire, se toman de la mano, y bailan saltitos en ronda. Bajo el embrujo de una música silenciosa, conjuran un abrazo de ternura frente al mar, sellado al amanecer. Un puñado de estrellas rezagadas de la noche anterior se unen a la fiesta,
como únicas testigos
del verso construido.

Durante el transcurso del día, imperceptible
a vuestros ojos semi cerrados,
nacerá el poema
y el nombre sagrado,
gesta y ascenso de
una nueva constelación.

miércoles, 8 de junio de 2011

La Palabra Arriesgada

Palabra es la primer palabra. Un impulso que explota, compone la primer linea. Un poema es, en definitiva, una jugada arriesgada. E incapaz, a veces, el verso, de transmitir lo que siento; ese festival de besos tuyos que danza en mi interior. Una música sin tiempo, jamás oída, y jamás bailada. Acordes que interpretan a la perfección, mis ganas de ti. Sobre la llama eterna giramos, de la mano, tu y yo. Fundidos en un tacto divino, y mientras una rosa niña refleja la cara mas melancólica de la luna, una sombra de locura triste engulle, en silencio, esta noche ideal. Pausado el instante, los dioses discuten la jugada. Aturdida su atención en el ritmo de nuestros pasos, caen impotentes ante la huella de un soñador. Ante el anhelo de aquellos que trabajan por el ocaso de una llama viviente, el refugio sigue siendo permanecer, habitar en la magia. Perpetuar la mística, aun sin la promesa de una salvación.