martes, 25 de septiembre de 2012

Pérfida y terrible


"Nosotros... que mordimos la condena dulce y nos desangramos, en el silencio de esta noche pérfida y terrible, tan llena de sospechas, y de traiciones, de pesadumbres y de luna llena; noche de versos de mal augurio, como presagios que se nos incrustan en los ojos, pobre ojos rojos, rotos, de donde brota el llanto más oscuro, ese llanto puro, tan desgarrador y espantoso, hastiado de la muerte fácil y tan lleno de silencios yermos, como la ablación infernal de esta distancia maldita, sombría y desleal como esta noche final, tan puñal en la garganta y menoscabada de sutiles esperanzas, tan ahogada en el silencio, acabada, y con un tierno dolor a condena amarga.
Porque fue dulce mientras duró, y ahora es acerba en la distancia, como el resabio de aquel amor perdido, o las secuelas de la primer mordida, sin salida, cuando hay besos que desgarran, que no se detienen ante nada, y uno se desangra por la boca, esta boca que está loca, y son los dientes que muerden carne y los labios, que enajenados lloran sangre, y el mordisco es tan sutil, tan exquisito, y la condena es tan fatal y tan sabrosa, que las huellas no desaparecen, ni la sangre, ni los dientes, ni el dolor que compartimos para siempre, cuando fuimos carne, y mordimos la condena.
Y el tiempo es el que pasa lento, y la condena la que se hace larga, y esperarte, en el vacío inconmensurable de esta nostalgia, es como buscarte a ciegas en el eco insuperable de una herida, enceguecido por la sangre que brota del vacío, y en el abismo, sentenciado a deambular en la oquedad que me impone tu silencio, y en lo absurdo y nauseabundo de esta puta espera, cuando sé muy bien que nunca llegas, porque este juego sucio continúa ad infinitum, y el maldito círculo nunca se completa, y la noche siempre es larga, y la condena no se acaba, mientras habito en el castigo, porque ahora sé, que lo pérfido fue morderte, y lo terrible fue probarte."

A.G.Leão, "EL Sueño de Lagarde"

lunes, 24 de septiembre de 2012

Leve corpo da Pedra

“No meio do caminho
tinha uma pedra porosa...
Na pequena galáxia
dentro da pedra
havia pequenos planetas
orbitando em torno de
sóis de diamante”

"Densidade", Adriana. Lisboa



“Todos los mundos caben en uno solo, y éste, luego, en las mil cavidades de esa piedra de calor que retiene la espera en medio del camino. Paciente aguarda que concluya la fiesta interna, y que el puñado de estrellas que habita su interior acabe la canción, y salgan todas juntas y a saltitos a entonar-la fuera, entre constelaciones boquiabiertas, y alucinadas.
Su ternura al ras del suelo venera el baile majestuoso de allí arriba; acordes y ensoñación surgidos de su propio mundo interior en-sintonía con todo, y con todos... vida renovada...
Galaxias de colores que se perpetúan hacia el infinito viajan a través del tiempo, siempre atentas a miradas nuevas, y llegan a pasear por senderos de hoy, entre niños en puntas de pie que recitan en alto el verso total que tanta alma iluminada, en el pasado, conmovió.
Busca entre-líneas, desenfoca la mirada, y ubica la hoja “boca abajo”...  respira hondo, y cólmate de sonrisas, y cierra los ojos, y manténlos así,
hasta que de la nebulosa ambarina de tu búsqueda
surja la palabra sagrada que
ilumine con diamantes
el camino a seguir.”

domingo, 23 de septiembre de 2012

Blake / Whitman / Thomas


To see a world in a grain of sand,
And a heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand,
And eternity in an hour...”
W. Blake


"Beat! beat! drums!--Blow! bugles! blow!
Through the windows--through doors--
burst like a ruthless force..."
W. Whitman




“...Shaped in old armour and oak
the countenance of a dunce
To shield
the glistening brain
and
blunt the examiners...”
Dylan Thomas



“O Captain! my Captain!
our fearful trip is done...”
W. Whitman



"O make me a mask and a wall to shut from your spies
Of the sharp, enamelled eyes and the spectacled claws
Rape and rebellion in the nurseries of my face..."
Dylan Thomas

viernes, 21 de septiembre de 2012

El Sueño de los Lunáticos


"O Binómio de Newton é tão belo como a Vénus de Milo.
O que há é pouca gente para dar por isso.”
Álvaro de Campos


“Por mas que me esfuerce en no mirar,
no puedo dejar de sentir la mirada

de la Luna en mi Piel.”

“1Q84”, H. Murakami



La ciudad es inmensa para todos, aunque solo sobre algunos esa inmensidad llega a desplegar sus alas claras, ofreciéndoles cobijo e inspiración, roce y presentimiento, más allá de los límites de la percepción ordinaria; la caricia es para aquellos que saben caminar las calles a veinte centímetros del suelo, alterar el punto de vista, y dejarse envolver por los aromas y las brisas que aguardan suspendidas en el aire, a salvajes niveles. 

El perfume de una flor cultivada en el desierto, o los pétalos de una rosa jóven adormecidos sobre la piel más suave de una nube inmaculada y blanca... mansos parajes donde se retiene la espera y el regalo divino, la caricia prometida en la ascensión simple de un alma conmovida. 

Surgen silentes constelaciones nuevas y la luna regala una lluvia de voces suaves para aquellos que aún buscan su salvación en las horas tardías de la noche. Los destellos y los reflejos brotan de las cosas más simples y se vuelven puente y orilla, y faro recién encendido, y canto de gorrión sosegado, y tormenta avasallante, y sendero que resuelve la encrucijada... un verso soñado en otra lengua, un relato lejano, una mano que nos sostiene en la noche... 

y entonces, se abre la grieta y se derrumban las sombras, nada sobra en el fragor de aquella lucha eternizada e infame. Y aunque la victoria se presente silenciosa y fugaz, cae irremediablemente el velo que oculta la calumnia universal, el embuste mayor de los cobardes. Brota en un rincón el destello decisivo, se ilumina el camino, y se desvanece la incertidumbre...

la belleza sublime de la creación alarga su abrazo y se manifiesta,

surge en lo profundo de la noche,
    infnito y salvador,  
        el sueño de los lunáticos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Cicatrices


¿Quién soltó la palabra maldita?, infectando el aire de esta tormenta asesina, y mutilando así, el largo sueño de los débiles. ¿Cuál es el atajo siniestro que descubrieron los malditos para llegar, de una sola mordida, a rasgar el corazón? ¿Cómo puede un puñado de palabras, arrojadas al azar tanto tiempo atrás, habitar en el silencio, agazapadas en la grieta hasta el día de hoy, y retornar en verso, convertidas ya en este temido sangrado sublime? ¿Cómo se salvará esta herida, si nunca ensayé la lucha? Desandar los pasos lleva hacia adelante, y retomar el camino es una provocación temeraria de alterar un giro, y desafiar lo escrito. 
El verso calla, y el poema queda en blanco... pero sus huellas se vuelven cicatrices, cada vez más profundas.