viernes, 21 de septiembre de 2012

El Sueño de los Lunáticos


"O Binómio de Newton é tão belo como a Vénus de Milo.
O que há é pouca gente para dar por isso.”
Álvaro de Campos


“Por mas que me esfuerce en no mirar,
no puedo dejar de sentir la mirada

de la Luna en mi Piel.”

“1Q84”, H. Murakami



La ciudad es inmensa para todos, aunque solo sobre algunos esa inmensidad llega a desplegar sus alas claras, ofreciéndoles cobijo e inspiración, roce y presentimiento, más allá de los límites de la percepción ordinaria; la caricia es para aquellos que saben caminar las calles a veinte centímetros del suelo, alterar el punto de vista, y dejarse envolver por los aromas y las brisas que aguardan suspendidas en el aire, a salvajes niveles. 

El perfume de una flor cultivada en el desierto, o los pétalos de una rosa jóven adormecidos sobre la piel más suave de una nube inmaculada y blanca... mansos parajes donde se retiene la espera y el regalo divino, la caricia prometida en la ascensión simple de un alma conmovida. 

Surgen silentes constelaciones nuevas y la luna regala una lluvia de voces suaves para aquellos que aún buscan su salvación en las horas tardías de la noche. Los destellos y los reflejos brotan de las cosas más simples y se vuelven puente y orilla, y faro recién encendido, y canto de gorrión sosegado, y tormenta avasallante, y sendero que resuelve la encrucijada... un verso soñado en otra lengua, un relato lejano, una mano que nos sostiene en la noche... 

y entonces, se abre la grieta y se derrumban las sombras, nada sobra en el fragor de aquella lucha eternizada e infame. Y aunque la victoria se presente silenciosa y fugaz, cae irremediablemente el velo que oculta la calumnia universal, el embuste mayor de los cobardes. Brota en un rincón el destello decisivo, se ilumina el camino, y se desvanece la incertidumbre...

la belleza sublime de la creación alarga su abrazo y se manifiesta,

surge en lo profundo de la noche,
    infnito y salvador,  
        el sueño de los lunáticos.

1 comentario:

aprendizperegrinante dijo...

celebro que haya seres con la sensibilidad de percibir las caricias de la luna, las miradas de las flores, los susurros del viento... instantes efímeros, sueños de lunáticos...